Ricardo Corazón de León.

Escucha nuestro podcast en «Días de Radio» (Candil Radio) – 08/09/2022

Figura central del medievo británico, Ricardo «Corazón de León» es hoy el protagonista de nuestro encuentro semanal. Muy presente en el imaginario colectivo y no exento de polémicas antes y después de sus campañas como «cruzado», quien fuese Ricardo I de Inglaterra no dejará indiferente a nadie.

Ricardo I de Inglaterra.

Nació tal día como hoy del año 1157 en Oxford y ostentó la corona inglesa entre los años 1189 y 1199. Fue hijo de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania. Muy ligado a otras noblezas y casas reales europeas de la época, fue de esencia normanda, y cuando sus padres tomaron distancia, él se quedó en Aquitania, mientras que su hermano partió a tierras inglesas con su padre.

Es destacado por su pasión por el arte (compuso poemas en occitano y en francés). De buen porte y de gran altura (casi dos metros, muy superior a la media en su contexto histórico), se definió rápidamente por sus excelentes habilidades militares y políticas, dirigiendo él mismo sus principales batallas con el objetivo de mantener doblegados a los nobles y señores de su territorio.

La vida política de «Corazón de león».

Uno de los mayores momentos de tensión política y familiar fue la revuelta contra su padre, Enrique II, apoyado por su madre y sus dos hermanos. ¿Cuál era el fin? Coronar a su hermano Enrique como rey. Pero las cosas no salieron como las planearon y su madre, Leonor, acabó encerrada. Enrique II invadió Aquitania, pero Ricardo se mantuvo firme en su postura, aunque al estar frente a frente decidió no luchar y arrepentirse, prestando juramento de lealtad al monarca.

Una vez que la revuelta fracasó, Ricardo, limitado en sus recursos ya que su padre temía otros movimientos parecidos, nuestro protagonista se concentró en Gascuña, donde pretendía acabar con los movimientos de algunos señores rebeldes. A finales de la década de los setenta del siglo XII, y motivados por la creciente crueldad de Ricardo, comenzó una revuelta de mayores dimensiones que buscó el apoyo en Enrique II y en sus hermanos, Godofredo y Enrique «el joven». ¿Dónde situamos el punto crítico de este evento que pretendía acabar con la hegemonía política y militar de Ricardo? En la primera mitad del año 1179.

En esos tiempos, la fortaleza de Taillebourg era prácticamente inexpugnable, pero a su vez era un objetivo obligado para Ricardo si este pretendía mantener el poder. Haciendo gala de una mente estratega y fría, diezmó completamente los alrededores hasta que sus contrarios se vieron obligados a salir. Una vez fuera de las murallas, ordenó atacarles ferozmente y seguirles dentro estando las puertas abiertas. Después de esto, tardó apenas dos días en tomar definitivamente el castillo.

Pronto consiguió sofocar las revueltas contra él, pero ahí no quedaría todo…

 

De nuevo contra Enrique II.

Ricardo parecía haberse visto invencible y con una gran fama tras sofocar todas estas rebeliones, y entre los años 1180 y 1183 comenzó nuevamente la tensión entre Enrique II y Ricardo. ¿Cuándo nacieron estas tensiones? Cuando Enrique obligó a Ricardo a someterse a su hermano Enrique «el joven», segundo rey de Inglaterra en época de Enrique II. Ante su negativa, Godofredo y Enrique «el joven» avanzaron sobre Aquitania pretendiendo doblegar a su hermano Ricardo. A pesar de la crudeza del enfrentamiento, cubierto de esa pátina de odio familiar que volvía al conflicto más visceral si cabe, hubo un periodo de tregua en la mitad del año 1183 por el fallecimiento de Enrique «el joven».

Si estuviésemos hablando de una novela, este suceso habría dado lugar a una reconciliación o, al menos, a un entendimiento parcial que detuviese el derramamiento de sangre. Pero no fue así: Enrique II ordenó a Juan de Inglaterra (su hijo menor) abandonar el luto y avanzar sobre Aquitania nuevamente.

 

Ricardo, rey.

Ricardo, consiente de lo peligroso y crítico de la situación, acudió a unirse con Felipe II de Francia, emparentado con su madre, al que prometió ceder sus derechos sobre Normandía y Anjou. Mientras que las intenciones de Enrique II eran ceder Aquitania a Juan de Inglaterra, las de Ricardo era atacar a su más absoluto centro de poder y arrebatar la corona a su padre con la ayuda del poderío militar del rey de Francia. Finalmente, y acordándolo con Juan, Enrique II nombra sucesor a Ricardo. El 6 de julio, el rey muere, y Ricardo se convierte en Ricardo I, rey de Inglaterra, duque de Normandía y Conde de Anjou, no sin polémica: Roger de Hoveden declaró que Enrique había sangrado por la nariz en presencia de Ricardo, lo que fue tomado como señal de la participación de este en la muerte de su padre.

Su coronación tuvo lugar el día 3 de septiembre en la Abadía de Westminster, que ya hemos nombrado en La Estirpe del Lobo en alguna que otra ocasión.

 

La Cruzada.

Al igual que su padre, Ricardo acordó con el rey francés emprender la que sería la Tercera Cruzada. Para ello, gastó todo el tesoro de la corona, se endeudó, vendió derechos y tierras, etc., con el fin de organizar un nuevo ejército que tuviese como misión recuperar «tierra santa» y luchar contra los musulmanes. En sus dominios en el continente obligó a los cargos que él mismo había nombrado a aumentar los impuestos y a aportar grandes sumas de oro para sus planes, a riesgo de acabar destituidos o, directamente, en presidio. Existe el rumor que llegó a decir que si hubiese encontrado comprador para Londres, lo habría vendido (era bien sabido que a Ricardo no le gustaba estar en Inglaterra, donde solo residió seis meses).

Finalmente en 1190 partió hacia la cruzada nombrando a regentes de su confianza. Tras ocupar Sicilia y Chipre, llegó a Acre en junio de 1191. Allí, a pesar de sufrir escorbuto, ayudó a conquistar la posición. Tras la rendición de Saladino, Leopoldo, vasallo del Sacro Imperio Romano Germánico izó junto a los pendones inglés y francés el suyo, lo que fue tomado como una afrenta. Todo acabó con el pendón en el fondo de un pozo y con Leopoldo, clave en las negociaciones de rendición, fuera de la terna. Tras la retirada también de Felipe, rey de Francia, por motivos de salud, Ricardo se encontró solo.

Allí retuvo a más de mil quinientos musulmanes, que finalmente, por temor a que su campaña se demorase por los prisioneros en caravana, decidió que se acabase con todos ante la ausencia de respuesta de Saladino respecto a la seguridad de cumplimiento de los acuerdos de la rendición. Esto le valió una fama de sanguinario que le acompañaría el resto de sus días.

Todo terminó con el acuerdo el día dos de septiembre de 1192, por lo que se destruían las murallas de Ascalón y se permitía el libre acceso a Jerusalén para los cristianos, su derecho a permanecer en la zona, y una tregua de tres años.

 

El fin de Ricardo «Corazón de León».

Tras muchos avatares al regresar de la Tercera Cruzada, descubrió las intrigas de Juan por arrebatarle el trono de Inglaterra. Una vez se encontraron, lejos de una reacción violenta, Ricardo decidió nombrar a Juan su heredero para proteger el trono de las intenciones de control que provenían de territorio francés.

Tras conseguir retener a Felipe, rey de Francia, en muchas batallas que pretendían diezmar sus dominios, el día 25 de marzo de 1199, Ricardo caminaba por la muralla de un castillo en Normandía, y en lo que parecía «un juego», recibió un flechazo en el hombro, cuya herida derivó en una gangrena. El día 6 de abril de 1199, nuestro protagonista expiró. Su corazón fue depositado en Ruan, sus vísceras quedaron en el lugar que falleció y su cuerpo descansó en Anjou.

 

Conclusión.

Este rey, con una vida apasionante que nos ha llegado gracias a decenas y decenas de crónicas, es una de las figuras medievales más interesantes que podemos encontrar. Protagonista de rebeliones, acciones militares e intrigas familiares, demostró ser capaz de llevar a cabo tanto heroicas acciones, como de mantener actitudes miserables.

Muy presente en la cultura y la imaginación no solo británica, sino del resto del mundo, aparece mencionado en multitud de obras literarias. No podíamos dejar pasar la ocasión de traerle hasta aquí. Sin presentismos ni juicios de valor. Simplemente con el deseo de aprender un poco más de la Edad Media europea.

 

Para saber más: 

· www.historia.nationalgeographic.com.es

· www.biografiasyvidas.com

· www.muyhistoria.es

· www.worldhistory.com

 

Fuentes de las fotografías:

1.- www.leopoldest.blogspot.com

2.- www.astelus.com

3.- www.redhistoria.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.